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La fauna, la flora y las lagunas de Doñana ya notan el cambio global PDF Imprimir E-Mail
Escrito por Administrator   
martes, 24 de julio de 2007
 Los cursos que la Universidad Internacional de Andalucía imparte en la sede de Santa María de La Rábida comenzaron ayer su segunda semana de actividad académica con el inicio de cinco nuevos cursos que se celebrarán hasta el próximo viernes.

Uno de los cursos más destacados es "Doñana, presente y futuro: los retos de un espacio natural protegido ante el cambio global", el cual tiene como objetivo exponer la situación actual del "Espacio Natural Doñana" y los cambios que puede sufrir en el futuro por los problemas enmarcados a causa del cambio global.

Uno de los datos más significativos que arrojó este curso durante la jornada de ayer fueron las variaciones que se han estado produciendo durante los últimos treinta años en todo el ecosistema de Doñana, afectando a flora y fauna, además de a las lagunas y humedales del Parque Nacional y de su entorno.

Según Ana Andreu, coordinadora del equipo de seguimiento de la Estación Biológica de Doñana, se ha observado que alguna de las aves migratorias que inviernan al sur del Sahara y vienen a Doñana a reproducirse, "están adelantando el momento de su llegada". Así, aquellas aves que retornaban de tierras africanas a principios del mes de abril, llegan ahora a territorio del Parque a mediados de marzo, algo que está "muy relacionado con el cambio climático", algo que se ha podido constatar "gracias a los datos recogidos durante todos estos años".

En lo que a la flora de Doñana se refiere, Andreu destacó que se ha comprobado "con el uso de imágenes desde satélite", cómo ha cambiado el uso del suelo. Así, "ha aumentado el número de usos distintos de éste, pasando de veinte tipos de cultivos a treinta. Como consecuencia, "ha disminuido el tamaño medio del uso del suelo". Además, gracias a las imágenes vía satélite, se ha podido ver el significativo aumento que han vivido tanto las redes viarias como las urbanizaciones en el entorno del Parque.

En cuanto a las lagunas y humedales de Doñana, se ha apreciado un descenso en el volumen y número de las mismas. A raíz de esto, Andreu hizo mención al "Proyecto Doñana 2005", el cual se marca como objetivo la "regeneración hídrica de la marisma" así como "volver a hacer natural a la marisma que queda natural".

Junto a esto, la coordinadora del equipo de seguimiento mencionó algunas de las actuaciones que se han realizado gracias a éste, como la recuperación de algunas de las lagunas temporales del Parque y que anteriormente eran zonas con plantaciones de eucaliptos. Al talarse estos árboles, "estas lagunas han vuelto a aparecer y a recuperar la flora silvestre".

Todo este proceso de seguimiento ha servido, según Andreu, para proporcionar "información fiable" que va a aportar numerosos datos sobre la "variabilidad de las poblaciones de especies", así como su distribución, su número, u otro tipo de información como la capacidad de los distintos sistemas que conforman el Parque de afrontar esta variabilidad de factores que se están viviendo como consecuencia del fenómeno del calentamiento global.

Por otra parte, el profesor de la Universidad Complutense de Madrid e investigador en la Reserva Biológica de Doñana, Eduardo Costas, declaró que "la mano del hombre junto al cambio climático" son dos de los responsables de la llamada "eutrofización". Este fenómeno consiste en la contaminación de las aguas por nitrógeno y fósforo, lo que provoca la muerte de animales en el Parque Nacional de Doñana.

Costas, quien pronunció ayer la ponencia "Eutrofización; algas tóxicas y mortandades masivas de vertebrados", señaló que España "es uno de los países europeos donde hay más preocupación" por este fenómeno; ya que "ha sido uno de los que más rápido se ha extendido". Además, Costas reveló que desde la década de los 70 la eutrofización provoca, cada dos años, "mortandades masivas de animales, que han llegado hasta las 30.000 aves".

Con respecto a esto, Costas señaló que la influencia de este fenómeno depende en gran medida de las fluctuaciones del nivel hidrológico. Así, "a más sequedad, más concentración de nutrientes y más bacterias", y precisó que el cambio climático "favorece mucho a estos organismos puesto que las aguas reciben más nutrientes para alimentarlos".

Para solucionar esto, Costas señaló que entre las medidas a realizar se encuentra el traslado de aves afectadas o la desecación de humedales con gran concentración de estas toxinas.

Modificado el ( martes, 24 de julio de 2007 )
 
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